El videoclip es una animación co-dirigida por Simón (Morat) y Martín (Morat), quienes proponen una historia de amor que se sucede en una galería de arte


Morat nos demuestran, con la entrega de cada una de sus canciones que son poseedores de un sonido que les identifica y que se ha vuelto reconocible e imprescindible para sus miles de seguidores.

En el último año la banda ha girado por toda América y también por nuestro país, llevando su potente directo a muchos rincones de los que hemos sido testigos. El repertorio de su 'Balas Perdidas Tour' ha congregado a miles de personas delante de escenarios en conciertos multitudinarios, festivales, auditorios, .... Sus seguidores han disfrutado de todos estos éxitos en numerosos rincones del planeta porque ellos mismos se han encargado personalmente de crear y trabajar intensamente con el fin de acercar a sus fans canciones que una tras otra se van convirtiendo en éxito y se suman para formar parte del ya vasto repertorio de los colombianos.  
"Bajo la Mesa" llega para sumarse a este aquelarre, para formar parte de ese conjunto de especiales temas que forman parte de la memoria colectiva, esta vez sumando además el talento y la voz de otro colombiano de pro, Sebastián Yatra. 

Sebastián Yatra y Morat confiesan que han mantenido más contacto durante esta cuarentena que nos está tocando vivir, en parte porque las agendas de ambos lados han estado imposibles durante un largo periodo de tiempo. Hace más de seis años que se conocen y están muy agradecidos de que sus caminos se hayan cruzado en muchos momentos para desembocar en este "Bajo la mesa" que les ha unido para siempre. Han compartido escenario de forma recíproca en algunas ocasiones y se consideran un ejemplo a seguir en ambas direcciones. 

La producción de "Bajo la mesa" se ha desarrollado de un modo distinto a lo que la banda y los productores Andrés Torres y Mauricio Rengifo suelen hacer. En esta ocasión se han marcado más las guitarras sin perder el sonido real de Morat, y la entrada de Yatra ha hecho que tuvieran que poner todos los instrumentos más definidos otorgándole un core al más puro estilo del característico vallenato. 

Nadie esperaba que este videoclip tuviera que realizarse durante una pandemia, así que era el momento de hacer algo diferente, era el momento de jugar con la animación. Era el momento de introducirse en este mundo fantástico y se aprovechó la letra para entrar en la magia de lo animado y contar una historia. Cada uno de los componentes eligió el estilo pictórico que más les gusta para viajar a través de ellos, y a juzgar por el resultado la animación ha sido no solo una solución, también una ventaja. 

Lo que nos queda claro es que estos grandes artistas tenían muchas ganas de colaborar y cuando se da el momento solo queda una cosa, dejarse llevar.