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Entrevista a Julia Sabaté: "Es muy importante que seas tú misma y que creas en ti misma"

jueves, 20 de agosto de 2026

Un canto al avance personal y la reconciliación con una misma, que marca el pulso de su esperado primer álbum

Andrés Iwasaki / Foto: Jorge Ferrer

La artista Julia Sabaté avanza hacia una nueva etapa de su trayectoria con “Egoísta”, su álbum debut, un proyecto conceptual que reúne doce canciones y que llegará a finales de septiembre. Un trabajo marcado por el autodescubrimiento, la honestidad emocional y una evolución sonora que apuesta por una producción más orgánica. 

“Egoísta”: una historia de vuelta a una misma
El álbum nace de un proceso personal que Julia Sabaté ha ido transformando en canciones. Si “Vacía”, el primer adelanto, hablaba de encontrar una vía de escape después de vivir una situación impactante, “Adelante” representa un cambio de rumbo: el momento en que empieza a dejar atrás el bucle de pensamientos constantes y a avanzar.

Cada canción funciona como un mecanismo de afrontamiento y explora diferentes maneras —saludables o no— de seguir adelante. “Egoísta” plantea así un recorrido de vuelta a una misma, una historia que, a diferencia de su anterior trabajo, está concebida como un todo. 

“Creo que ‘Egoísta’ es una historia, es un cuento”, explica la artista. Una diferencia fundamental respecto a “CALLADA”, su primer EP publicado en 2023, que estaba construido canción a canción y reunía historias independientes.

Dentro del disco, Julia destaca especialmente la canción que da nombre al álbum. Será la primera canción del disco, pero no se publicará hasta el lanzamiento completo. Para la artista, es el tema que mejor captura todo lo que se escucha en el proyecto, tanto por sus letras como por el momento vital desde el que fue escrito.

“Esa canción me ayudó mucho a entenderme mejor”, reconoce Julia.

De “Vacía” a “Adelante”: avanzar después del impacto
La nueva etapa comenzó con “Vacía”, una canción centrada en la búsqueda de una vía de escape y en las diferentes formas de afrontar una experiencia que deja secuelas emocionales. 

Después llegó “Adelante”, que abre una nueva perspectiva dentro del relato. El título funciona también como una declaración de intenciones: seguir avanzando implica dejar de mirar hacia otro lado y enfrentarse a aquello que estaba ocurriendo.

A estos dos lanzamientos se suma “Hipocresía”, el tercer adelanto del álbum, que continúa revelando poco a poco el universo de “Egoísta”.

Para Julia, compartir canciones tan personales no ha sido sencillo. Aunque escribirlas podía surgir de manera natural, exponerlas públicamente ha requerido también el apoyo de sus amigos y productores. Hablar de experiencias propias y compartir su punto de vista le ha provocado cierto miedo, pero también ha reforzado la decisión de seguir adelante con el proyecto.

Una producción más orgánica
Una de las principales evoluciones de Julia Sabaté respecto a sus trabajos anteriores se encuentra en el sonido. El público que ya conocía su música ha percibido que estas nuevas canciones son diferentes, y la propia artista coincide con esa apreciación.

En “Egoísta” aparecen instrumentos y elementos grabados de forma más orgánica, entre ellos el laúd y un coro. Frente a producciones anteriores más centradas en el trabajo “in the box”, los samplers y los elementos digitales, el nuevo álbum apuesta por la interacción con otros músicos.

Ese cambio nació también de una necesidad creativa. Después de trabajar durante mucho tiempo desde el ordenador, Julia y sus productores querían encontrar nuevas fuentes de inspiración.

Una de esas experiencias fue una sesión con un músico de laúd. La artista recuerda especialmente el momento en que, durante la grabación, aquel músico comenzó a tocar y dijo: “Ahora escucho mi alma”.

Para Julia, esa es precisamente una de las grandes diferencias entre trabajar únicamente con un ordenador y hacerlo junto a otros músicos: “Tu ordenador no te dice eso”.

Dos culturas, un mismo universo artístico
La identidad de Julia Sabaté está estrechamente vinculada a sus raíces españolas y neerlandesas. Su madre es de Barcelona y su padre de Ámsterdam, y la artista ha crecido entre ambas culturas.

Más que entender esta dualidad como una contradicción, Julia la considera una fuente de riqueza creativa. Su música se convierte también en un espacio para reconectar con sus raíces españolas y, al mismo tiempo, aceptar la particularidad de haber crecido entre dos mundos. 

“Es como vivir tu propio diccionario, tu propio mundo”, explica.

Ese diálogo cultural también está presente en la producción del álbum, desarrollado junto a Rubén Sieben y Koen Hermans, músicos y productores de Limburg, en el sur de Países Bajos.

El resultado es un proyecto que busca combinar distintas influencias y construir una identidad propia a partir de ellas. 

Tabernas: convertir el paisaje en parte de la historia
La dimensión visual ocupa un lugar fundamental dentro del universo de “Egoísta”. Todo el material visual del proyecto fue grabado en el desierto de Tabernas, en Almería, un escenario que conecta directamente con el carácter introspectivo del álbum.

Julia recuerda especialmente una pequeña casa escondida entre los árboles que encontraron durante la grabación. En su interior había diferentes habitaciones y allí rodaron, entre otras imágenes, el videoclip de “Vacía”, en el que aparece cantando frente a un espejo.

Ese juego con lo visible y lo que permanece escondido resume buena parte de la propuesta visual del disco: espacios en los que siempre parece haber algo más que descubrir si se mira un poco más allá.

Tabernas no es únicamente un escenario. Parte del álbum fue escrita allí, por lo que regresar para rodar las imágenes supuso también cerrar un círculo y conectar el lugar en el que algunas de estas historias comenzaron a tomar forma con el universo visual que ahora las acompaña. 

Un directo lleno de energía
El lanzamiento de “Egoísta” estará acompañado por una gira por Países Bajos y por diferentes actuaciones. Entre ellas destaca su presencia a finales de septiembre en el Boga Boga Festival de San Sebastián, una cita que Julia espera especialmente.

El directo está actualmente en proceso de construcción y busca trasladar al escenario la energía y el carácter orgánico de las nuevas canciones.

Viento, mucha energía y una cierta sensación de sorpresa serán algunos de los elementos que definirán la puesta en escena. Julia prefiere mantener parte de la propuesta en secreto, pero adelanta que esa energía será una de las características más visibles de los conciertos.

La gira servirá además como presentación del disco y como celebración de su lanzamiento, llevando al directo las doce canciones que forman parte de esta nueva etapa.

Referentes que atraviesan fronteras
Las influencias de Julia Sabaté también reflejan esa mezcla de culturas que forma parte de su identidad. Entre sus referentes destaca Brittany Howard, vocalista de Alabama Shakes y también artista en solitario, de quien admira especialmente la capacidad de utilizar la voz para transportar al oyente a otro lugar.

“Cuando escuchas una canción suya y la estás escuchando diez veces y no sabes lo que pasa, ella te lleva con su voz, te lleva a otro mundo”, explica.

Junto a ella, Julia menciona artistas neerlandeses y españoles que han acompañado e inspirado su proceso creativo durante estos años, construyendo una mezcla de referencias que conecta las dos escenas musicales con las que convive.

Ser una misma y no abandonar el camino
Con una trayectoria que comenzó en el violín a los siete años y que posteriormente dio paso al canto y a la composición, Julia Sabaté ha ido construyendo progresivamente su propio camino. 

Su relación con la música viene además de familia: sus padres son guitarristas y su abuelo es luthier, y fue él quien construyó su primer violín. Después de diez años vinculada al instrumento, decidió dejarlo para dedicarse al canto.

Desde entonces, ha publicado el EP “CALLADA”, ha llevado su música a escenarios como BIME, Eurosonic Noorderslag, Mad Cool Festival o Pukkelpop y ha sido reconocida con un Talent Award en Países Bajos. Sus canciones también han formado parte de diferentes playlists de Spotify.

Ahora, con “Egoísta”, afronta una etapa más definida y personal. El consejo que Julia daría a quienes empiezan en la música es precisamente mantenerse fieles a su propia identidad. Reconoce que es fácil dejarse llevar por los miedos o por las exigencias de la industria y cambiar para hacer las cosas más sencillas, pero considera fundamental no abandonar el propio camino.

“Es muy importante que seas tú misma y que creas en ti misma”, afirma. Para ella, ese es precisamente uno de los grandes retos, pero también aquello que puede llevar a un artista más lejos.

Una historia que busca llegar a quien la necesita
Con el lanzamiento de “Egoísta”, Julia Sabaté no solo presenta su primer álbum, sino el resultado de un proceso de autoconocimiento convertido en música.

Su objetivo ahora es que estas canciones lleguen a muchas personas, especialmente a quienes puedan sentirse reflejadas o necesiten escuchar una historia como la que ella ha construido. 

Desde Países Bajos, pero conectada con sus raíces españolas, Julia quiere que el disco sea también una forma de acercar dos culturas y dos maneras de entender la música. Su sueño es sencillo en apariencia, pero ambicioso en alcance: que “Egoísta” llegue a las personas que necesitan escucharlo.