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Entrevista a Briella: “Cuando piso el escenario me desconecto, estoy en mi mejor momento”

miércoles, 30 de septiembre de 2026

La cantante y compositora venezolana entra en una nueva etapa con un EP que convierte la feminidad y las lecciones aprendidas en una experiencia compartida

Briella en una de las fotos de "Tinikijima"

Briella abre una nueva etapa de su trayectoria con “Tinikijima”, un EP de siete canciones que supone su debut con Interscope Records y que encuentra en las raíces venezolanas de la artista su principal punto de partida. El proyecto, construido durante cerca de un año, mezcla merengue, bolero y sonidos tropicales con historias de desamor, deseo, autoestima y feminidad. Un universo que Briella ha querido convertir en un espacio en el que hablar de aquello que muchas veces solo se comparte entre amigas.

El título procede de una playa escondida de Choroní, en Venezuela, un lugar que la artista convirtió también en el escenario de todo el universo visual del proyecto. “Significa lugar escondido”, explica Briella. Y precisamente esa idea está detrás del concepto del EP: “Siento que este EP puede ser como un lugar escondido para las mujeres, donde decimos cosas que a veces no nos atrevemos a decir en público, pero las podemos cantar y las podemos gozar con esas canciones”.

“Tinikijima”: volver a casa para encontrarse a una misma
Para Briella, “Tinikijima” representa mucho más que una colección de canciones. Es el resultado de un proceso creativo de aproximadamente un año que comenzó en agosto del año anterior y que implicó composición, grabación, producción y desarrollo de todo el universo visual.

“Fue casi un año dándole entre componer todo lo que fue el proceso creativo, grabar los videos y todo lo demás”, recuerda la artista.

El concepto parte de Tinikijima, una playa de Choroní, en la costa venezolana. El lugar, además de dar nombre al EP, se convirtió en el escenario donde Briella y su equipo construyeron su identidad visual: allí grabaron los vídeos, realizaron las fotografías y crearon la portada.

Todo el proceso creativo se desarrolló junto a su directora creativa, Luisa Massiani, y el equipo de Neighborhood Dreams. “Fue un trabajo en equipo bastante bonito que fluyó”, explica Briella, que sitúa entre febrero y abril la parte más intensa de la grabación y edición del material.

La elección del nombre tampoco es casual. "Tinikijima" significa para Briella un lugar íntimo en el que poder hablar desde una perspectiva femenina sin filtros. El EP convierte así conversaciones, experiencias y contradicciones personales en canciones que buscan ser compartidas.

De buscar el viral a crear canciones que permanezcan
Uno de los cambios más importantes que Briella identifica en esta nueva etapa tiene que ver con su manera de entender la música.

La artista comenzó a construir buena parte de su trayectoria desde las redes sociales y reconoce que, en sus primeros años, estaba muy pendiente de crear canciones que pudieran convertirse en tendencia.

“Cuando comencé me enfocaba mucho en ‘quiero hacer una canción que tenga un trend’ o una canción que se vaya viral”, recuerda. Ahora su prioridad es diferente. Briella quiere que sus canciones puedan permanecer más allá de un momento concreto de internet y que exista una conexión real con quienes las escuchan.

“Quiero canciones que las personas conecten con ellas. No importa si son 100, no importa si son 100.000, no importa si son 100 millones, pero que las personas que la escuchen se identifiquen y que la escuchen a través de los años y no sea algo tan efímero”, explica.

Un universo tropical con raíces venezolanas
Si hay algo que define musicalmente el nuevo proyecto es su conexión con el Caribe. Después de haber explorado otros sonidos, Briella siente que ha encontrado en esta nueva etapa un territorio en el que quiere permanecer durante un tiempo.

“Me quiero quedar como un rato dentro del lado caribeño, bien colorido, bien sabrosón”, afirma. El EP combina merengue, bolero y otros sonidos tropicales, manteniendo al mismo tiempo la posibilidad de seguir experimentando. Para Briella, la evolución actual de la música permite cruzar géneros sin que resulte extraño combinar ritmos que tradicionalmente podían parecer alejados.

“Ya no es tan loco decir ‘te combino un merengue con una bachata y reguetón’”, señala. Su intención, eso sí, es experimentar sin perder la esencia que ha encontrado en este nuevo universo. El EP utiliza ese carácter luminoso y bailable como contrapunto a letras que hablan de desamor, autoestima y las contradicciones de conocerse mejor a una misma.

Siete canciones para hablar de amor, contradicciones y deseo
“Tinikijima” está formado por siete canciones que recorren diferentes estados emocionales. El proyecto comienza con “Pa Que Voy A Llora’?”, una canción conectada directamente con los sonidos y el espíritu de la costa caribeña venezolana.

La canción funciona como una especie de declaración de intenciones del EP: si el Caribe, sus colores y su energía forman parte de la identidad de Briella, la tristeza no tiene por qué ocupar todo el espacio.

A partir de ahí aparecen canciones como “Devuelve A Tu Marido” y “Princeso”, donde la artista explora una faceta más juguetona e irónica, mientras que “Menos Mal” representa la claridad que llega después de aprender una lección. “Ojalá” y “Antes Que Salga El Sol” se acercan más al deseo y a la incertidumbre, mientras que “2 Novios” juega con la fantasía y la provocación.

Una artista implicada en todo el proceso creativo
Briella no se limita a interpretar las canciones. Como cantante, compositora y productora, reivindica la importancia de participar en todas las fases de creación de su música.

“Yo estoy en la composición, y también metida en la producción”, explica. Para ella, mantener ese diálogo constante con los productores es fundamental para que cada canción conserve una parte de su identidad. “Me gusta tener como este canal de comunicación con los productores y estar siempre diciendo: ‘Mira, me gusta este sonido, vamos a cambiar esto, agrégale esto aquí’”, cuenta.

Esa implicación se extiende también al concepto visual. La playa de Tinikijima fue el punto de encuentro de todas las piezas que construyen el proyecto, desde los videoclips hasta las fotografías y la portada. El resultado es una propuesta en la que música e imagen funcionan como partes de un mismo universo.

“Tinikijima” supone además un paso importante en la trayectoria de Briella: es su debut discográfico con Interscope Records. La artista explica que lleva trabajando con el equipo desde 2025 y que este proyecto representa el trabajo “más planificado” y “más curado” que han realizado juntos hasta ahora. “Ha sido un trabajo de todos”, afirma, destacando la implicación de todo el equipo y el desarrollo global del proyecto. 

España, entre la música y las raíces familiares
La llegada de Briella a España tiene un significado que va más allá de la promoción del EP. La artista mantiene una conexión familiar con el país a través de su familia materna: sus abuelos nacieron en Tenerife, concretamente en Candelaria y Güímar, antes de emigrar a Venezuela. 

Briella pasó además largas temporadas en España durante su infancia, por lo que regresar al país supone también reencontrarse con una parte de su propia historia. Durante su actual visita ha podido pasar por Canarias y Barcelona y reconoce que está disfrutando especialmente de la experiencia. “Estoy súper feliz de estar acá”, cuenta, después de haber llegado a Barcelona procedente de Canarias y haber aprovechado para recorrer la ciudad.

Pero el viaje tiene también un objetivo musical: Briella ha sido la encargada de abrir los conciertos de Zhamira Zambrano en España, llevando su propuesta en directo a Tenerife, Gran Canaria, Barcelona y Madrid.

“Cuando piso el escenario es como que me desconecto, como que estoy en mi mejor momento”. La gira de Zhamira le ha permitido además presentar sus canciones ante personas que todavía no conocían su música. En Canarias, cuenta, la respuesta del público fue especialmente positiva. “Las personas disfrutaron de las canciones, compartieron conmigo, estuvieron súper dentro de la dinámica y dentro de la interacción del show que doy”, explica. 

Y hay algo que para Briella tiene un valor especial: recibir después mensajes de personas que la descubrieron durante uno de esos conciertos y decidieron quedarse a escuchar su música. “Para mí eso vale muchísimo”, reconoce.

Nuevos proyectos
Después de estas fechas en España, Briella ya piensa en el siguiente paso. Su deseo es poder construir su propia gira y llevar su espectáculo a algunas de las ciudades donde cuenta con una comunidad de seguidores.

“Me encantaría comenzarla por Venezuela, porque además de que es mi país, ha sido como un público que me ha acompañado durante todos estos años”. También contempla Madrid, Bogotá o Argentina como posibles destinos, especialmente aquellos lugares donde ya cuenta con una base de oyentes. “El sueño de todo artista es llenar una arena, llenar un estadio”.

De momento, podemos escuchar “Tinikijima”, que representa precisamente ese punto de encuentro: sus raíces venezolanas, su fascinación por los ritmos caribeños, su mirada hacia la feminidad y una manera más consciente de entender su propia música.

El proyecto funciona como una carta de amor a Venezuela, pero también como una invitación a entrar en ese “lugar escondido” que Briella ha construido para hablar de aquello que normalmente se queda fuera de las conversaciones públicas.

Un espacio para bailar, para reírse de las malas decisiones, para hablar de deseo, para reconocer la vulnerabilidad y, sobre todo, para entender que todas esas versiones pueden convivir en una misma persona.