Tras cinco años de composición, Andrés Iwasaki presenta “Zulviem”, un disco que fusiona canción de autor, folclore y emoción en estado puro, y que ahora cobra vida en una gira íntima por toda España

Andrés Iwasaki / Foto: Jorge Ferrer
El cantautor Andrés Iwasaki inaugura una nueva etapa con el lanzamiento de “Zulviem”, su primer álbum de larga duración. Un trabajo que no solo marca un hito en su trayectoria, sino que condensa años de búsqueda artística, crecimiento personal y evolución sonora.
“Zulviem”: cinco años para encontrar un reflejo
Publicado el 20 de febrero, “Zulviem” es un disco que ha madurado lentamente. Cinco años de composición y tres de trabajo en estudio que, como reconoce el propio artista, desembocan ahora en una sensación de calma:
“Siento una tranquilidad muy grande. Ya no es un disco mío, le pertenece a todo el mundo”.
El álbum, compuesto por 11 canciones —un número cargado de significado personal para Iwasaki—, se mueve entre la canción de autor, el pop y el folclore latinoamericano. Una mezcla orgánica que encuentra coherencia gracias a la producción de Edu Molina, quien ha acompañado al artista en este proceso desde sus trabajos anteriores.
Una palabra inventada para un concepto único
El propio título del disco encierra su esencia. “Zulviem” es una palabra creada por el artista para describir ese instante fugaz en el que el mar, al retirarse, deja un espejo natural sobre la arena:
“Algo tan bonito tenía que tener un nombre propio”.
Este concepto del reflejo atraviesa todo el proyecto: un diálogo entre el pasado y el presente, entre el Andrés de hace unos años y el de ahora. Una idea que incluso se traslada al formato físico del disco, elaborado artesanalmente por el propio músico como una pieza única y casi coleccionable.
De La Voz España a consolidar su universo
El camino hasta “Zulviem” ha sido progresivo. En 2019, su paso por La Voz España supuso un impulso clave, no solo en visibilidad, sino también en confianza:
“Me enfrenté a un gran miedo y me dio unas tablas espectaculares”.
Gracias a esa exposición, pudo financiar su primer trabajo y comenzar a construir una carrera que hoy se consolida con este álbum. Desde entonces, ha ido definiendo una identidad propia dentro del circuito de cantautores, con referencias que dialogan con artistas como Jorge Drexler o Rozalén.
Trabajo en equipo y sonido más sólido
A diferencia de sus primeros proyectos, “Zulviem” nace ya con una banda consolidada y un equipo creativo más amplio. Iwasaki destaca especialmente la cercanía con su productor y el papel clave del estudio Garlic Records como espacio de creación.
Este crecimiento se traduce en un sonido más cohesionado, donde lo íntimo convive con arreglos más ricos y una producción detallista, sin perder la esencia de canción de autor.
Un directo íntimo y emocional
El lanzamiento del disco viene acompañado de una gira que llevará a Iwasaki por ciudades como Burgos, Granada, València o Málaga.
Sus conciertos prometen una experiencia cercana y emocional, pensada para conectar con el público desde la honestidad:
“Quiero que sea una montaña rusa de emociones, desde la motivación hasta lo más sensible”.
Lejos de grandes artificios, su propuesta en directo apuesta por el detalle, la narrativa y el vínculo con el espectador.
Aunque el disco funciona como un todo, el artista reconoce un vínculo especial con “Ilesa”, el último tema del álbum:
“Siento que ahí hay un germen de lo siguiente que va a venir”. Una pista de que, incluso en pleno lanzamiento, la creatividad de Iwasaki sigue en movimiento.
Más allá de la música: mirando al futuro
Composición, directos, videoclips, concepto visual… Para Iwasaki, todo forma parte de un mismo universo creativo. Sus canciones nacen muchas veces de imágenes mentales que luego traslada al lenguaje audiovisual, reforzando así la coherencia artística del proyecto.
A diferencia de otras etapas, ahora el artista prefiere no precipitarse. Su objetivo inmediato es consolidar el directo, ampliar la gira y seguir explorando nuevas vías, incluso dentro de la producción musical.
El consejo que deja para quienes empiezan es claro: insistir, mostrarse y formar parte de la escena, especialmente a través de micros abiertos y espacios de encuentro entre artistas.
Con “Zulviem”, Andrés Iwasaki no solo presenta un disco, sino un universo propio en el que lo íntimo, lo artesanal y lo emocional se entrelazan. Un reflejo —como su propio título sugiere— de todo lo vivido y de todo lo que está por venir.
